¡No te lesiones! Baja la intensidad de tu entrenamiento

Aprender a reconocer cuando el cuerpo necesita recuperarse es fundamental para evitar las lesiones y el sobre-entrenamiento, por esto, checa los siguientes puntos y evita una mala experiencia que termine por separarte de tu actividad.
SABER POR QUÉ
Los ejercicios muy exigentes, como el trabajo de velocidad y las carreras largas, imponen al cuerpo un gran nivel de estrés. Correr despacio y relajado de uno a tres días después de esos esfuerzos, hace que la sangre fluya en los músculos, lo cual ayuda a reconstruir el tejido dañado.
SABER CÓMO
Haz carreras simples de hasta dos minutos por cada dos kilómetros y que sean más lentas que tu ritmo normal, o simplemente desgaste de tu reloj y corre por esfuerzo. Al correr en esta etapa, debes ser capaz de mantener una conversación sin toser y sin dificultad.
SABER CUÁNDO 
¿Te sientes bien en tu día tranquilo? Si sigues un plan de entrenamiento, llévalo letra por letra. Corre la cantidad prescrita de kilómetros y guarda energía para tu próximo trabajo fuerte. Si en dado caso, estás corriendo por diversión o para adquirir buena forma física, corre tan largo o rápido como prefieras.